EL ORGULLO Y SUS DECISIONES

Jueves, 5 de septiembre a las 9:28am, desde mi cama en San Juan, Puerto Rico.

Muy Lejos de la pereza, me encuentro en la cama, con dos abanicos de frente porque el calor esta TERRIBLE. Gajes de vivir en el trópico.

Cuando hacia Uber, pasajeros extranjeros coincidían que lo mejor de Puerto Rico era el clima, que la calidez del clima era un factor común con la gente; somos cálidos y hospitalarios.

Uno de ellos me dice, cuando el sol se asoma en símbolo de alegría, y estoy en el lugar más relajado que jamás haya visto. Añadamos que venía de New York, y el que ha ido a Manhattan sabe lo que es prisa y lo incomodo que es vivir entre robots. Bueno, hablo desde la perspectiva de un residente del trópico acostumbrado a la calma de la noche con el canto del coquí y que lo más parecido a la prisa lo puede encontrar a de 6:30am a 7:50am en cualquier expreso o avenida del país.

Yendo al paso, les cuento que 5 meses después del huracán Maria, de que no llegara la luz, Max con un año y varios meses, tuviera un tic nervioso y rash en la piel por los mosquitos y el calor, en una casa sin generador. Mi familia y yo, nos sentíamos inspirados a irnos a Estados Unidos, buscamos el estado que pareciera ideal, con opciones de empleo y demás. Como maestra conocía a varios en Delaware, envié resumes y comencé a recibir llamadas y posibilidades de empleo. A los empleadores le entusiasmaba mucho ayudar a una persona que necesitara recomenzar luego del huracán.

Luego de sentir tener una gran posibilidad, trabaje’ unas semanas muy intensas a 6 días de laburo, para ahorrar e irme a Delaware con todas mis posibilidades. Se acercaba la fecha, TODOS mis familiares se retractaron, ya había llegado la luz, ya todo estaba volviendo a la normalidad. El impulso de coraje y de ganas que tenía de hacerlo, era una mezcla de frustración y orgullo. Tengo la obsesión de cumplir mi palabra no importa qué. Así que con mi muchachito en brazos, me fui. CONOCI EL FRIO. Que cosa tan TERRIBLE, no te puedo decir como llore, más por el frio que por la locura que estaba haciendo.

Iba con todo listo para quedarme 3 semanas en un motel, en lo que me daban contrato de trabajo y poder tener un apartamento. Para comenzar tenía 4 ofertas de empleo, en todas pasé las entrevistas, pero no todas se parecían a lo que yo buscaba. Me enamore’ de un centro y era donde quería trabajar, todas las demás ofertas las rechacé, y comienza el papeleo previo al contrato. El “background check” de ellos tomaba 1 mes, y sin eso no me dejarían comenzar, y bien, si no producía no debía gastar.

Las mejores personas que he conocido, en mucho tiempo, llamados Ana y Rahel, nos daban comida a mí y a Max diariamente, nos llevaban a actividades y a relacionarnos con su familia. Con ellos pasamos las navidades más frías de la vida en -8 grados. Cantando Kareoke, y llorando la soledad y la locura. Ellos amaban el Kareoke.

Pasadas 6 semanas, Max se enfermó con Influenza y aun no llegaban los papeles solicitados, no teníamos plan médico allá y tuve que pagar la sala de emergencia y medicamentos. Ya solo me quedaban $300 en la cuenta. Tome una decisión, que para mi orgullo fue terrible, pero para mi bolsillo y estabilidad fue la correcta. Regresar a Puerto Rico, lo primero que agradecí al abrirse las puertas del aeropuerto, fue el calor.

Entre experiencias entiendes que cada aventura es necesaria para crecer, sin espacio para dudas, entre mas riesgos azumes mas conciente te vuelves y mejores decisiones tomas a largo plazo.

Luego les cuento más detalles de esa aventura. Pero anticipo que la llegada, fue el comienzo de EducaCreativo.

-Brenda Camilla

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