LA REVOLUCIÓN DE LA EDUCACIÓN INFANTIL

Hoy es domingo, 15 de septiembre de 2019, a las 9:31am, en San Juan, Puerto Rico.

Día de Playa para nosotros.

Me preguntan por las redes sociales, por que’ todos los días llevo a mi hijo, hacer actividades en diversos lugares, que si eso no le quita la emoción. Les cuento que mi hijo es enérgico, sumamente activo. En un libro de “OSHO, la revolución de la educación infantil” hablaba del espacio de libertad debe ser mínimo 30 minutos al día, para luego poder pedir calma. Luego de que esas energías extras han salido, puede generar calma de forma voluntaria.

Es una estrategia que he implementado desde que tiene al menos 9 meses, cuando empezamos a compartir la practica de yoga. Primero lo dejaba ser completamente libre en un espacio (diversos cada vez), donde no hubiera instrucciones, regaños, guías, miedos o límites. Cuando se cansaba, que era en menos de 15 minutos, en ese tiempo, él ya se sentía dispuesto a estar en mis brazos. Juntos respirábamos y yo hacía poses de yoga con él en las manos y hasta bailábamos una canción pecho a pecho y lo tenía en plenitud. A medida que fue creciendo y su curiosidad aumentando el espacio a seleccionar eran parques abiertos, y luego de ello jugábamos a aprender porque ya se sentia con la energía regulada para enfocarse.

Ahora de más grande podemos ir a todo tipo de sitios y el ya establece sus propios límites, asume sus propios retos y corre sin molestar a las personas. Luego de ello llegamos a la casa a jugar a aprender. Además que nos sirve de tiempo de calidad, para llenar sus tanques del amor y reforzar su manejo de emociones.

De igual manera, cuando tengo que hacer diligencias con él, le digo que haremos algo divertido al terminar. Entonces le digo los lugares a donde iremos para que vaya descartando en su mente y sepa que cuando vayamos al último lugar, será su momento de jugar. En muchas ocasiones no resiste y se descontrola en el camino, pero me quedo tranquila porque lo intento’ suficiente. En otras ocasiones no esta’ tan dispuesto a cooperar y empiezo dándole ese espacio de libertad para luego pedirle la calma para hacer las diligencias.

Esto ha sido algo trabajado con tiempo, no es una técnica que te funciona en un día. Se establece de manera que el comprenda la estrategia en la consistencia, tu establezcas credibilidad de tu palabras y luego de 2 semanas del mismo ritmo, ‘el ya reconoce cuando es su momento.

Esto no quiere decir que por 30 minutos de libertad tendrás un ángel solidario en la casa, el resto del día, quiere decir que después de ese momento de explosión, utilices el espacio para las cosas en las que necesitas que este’ en calma. Además de que es beneficioso para tu comprobar tu educación (los limites trabajados), este tiempo sera’ espacio para su motricidad y su estimulo sensorial. Espacio para el desarrollo socioemocional y espacio para su imaginación, todo en 30-45 minutos de COMPLETA libertad.

¿Muy revolucionario no?

Pero los resultados son divinos, GARANTIZADO.

-Brenda Camilla

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